LADY KILLER
Voy a hacer que ella,
rime con esplendida estrella.
Para mí no eres una plebeya,
eres toda una doncella
y no estoy con la botella…
Esta vez no voy a olvidar de poner el nombre de ella.
Mi amada hechicera, Maritormes
Así finalizaba uno de sus últimos versos dedicados a la hechicera….
Fueron tantas las rimas que nuestro caballero perdido en algún lugar del tiempo escribió que se puede hacer un poemario… Pero hoy no quiero hablar sobre las rimas, quiero hablar sobre el encuentro accidental con Maritormes…
Llegué a saber que el caballero una vez fue el encargado de cuidar el dinero de la iglesia en su pueblo natal. En una ocasión tomo el dinero para invertirlo y generar ganancias pero le fue mal, perdió todo el dinero de la iglesia y su esposa al enterarse de su desgracia tiró el amor por la ventana y se marchó, y así endeudado y sin amor se dirigió hacia el puente decidido a terminar con su vida…
- No vale la pena – decía una sabia y anciana mujer.
- Ya nada puede ayudarme -respondió el caballero.
- Todo tiene solución, soy una bruja y te daré tres deseos.
El caballero le comentó su situación y seguidamente la bruja, mientras tronaba los dedos, dijo:
- SHAZAM!!! El dinero de la iglesia está donde debería de estar no falta ni una moneda. SHAZAM!!! Tu esposa esta amorosamente esperándote en casa. y SHAZAM!!! Tienes una cuenta en el banco con doscientos cincuenta mil dólares.
- y ahora que tengo que hacer por ti – dijo el caballero.
- Solo tienes que hacerme el amor esta noche.
Lo pensó y dijo:
- Tus deseos son órdenes que cumplo con agrado sabiendo que es pecado
Del puente el caballero se fue con la mujer a un lugar más privado y discreto.
Una cabaña abandonada un colchón y el candelabro encendido. Fuera de este mundo y van dando las cuatro de la madrugada…
Se despertó y allí estaba la mujer. Mientras el caballero se ponía el pantalón la mujer dice: Cariño, ¿qué edad tienes?. Treinta y cinco respondió el caballero. No crees que estas muy grandecito para creer en brujas.
SALUDOS
Met…
Está muy bien elaborado todo. Es una lección comprimida